Casi sin darte cuenta, te levantas una mañana, te miras al espejo y notas como si la piel de la cara estuviera más descolgada, te falta luminosidad, notas tus pómulos flácidos, tu mirada no es tan expresiva… El envejecimiento es un proceso contínuo donde se producen cambios óseos, en la textura y elasticidad de la piel, en el tono muscular y distribución del tejido graso.

La utilización de hilos tensores con fines estéticos se realiza desde hace más de medio siglo. En 1956 Buttkewitz publica la corrección del pliegue nasolabial con hilos no reabsorbibles. En 1992, Gregory Ruff crea una sutura reabsorbible de polidioxanona.  En 1999 Salamanidze crea unas suturas de suspensión para el rejuvenecimiento del rostro. Obteniéndose en 2004 la primera autorización de unas suturas exclusivas para estética por la FDA, (Food and Drugs Administration) de EE.UU.

Las técnicas de rejuvenecimiento facial con hilos tensores se incluyen en el grupo de procedimientos de Medicina Estética mínimamente invasiva. Su implantación es sencilla y rápida. Se realiza mediante técnica ambulatoria sin cicatrices ni marcas, permitiendo el desarrollo normal de nuestra actividad cotidiana siendo compatible con otras terapias.

Los hilos tienen acción tensora desde el sitio del punto de anclaje reposicionando las almohadillas grasas provocando un efecto lifting inmediato y  revitalizante tardía en los meses posteriores a la implantación de los hilos tensores con formación de nuevas fibras de colágeno que contribuyen a dar mayor firmeza al tejido, mejorando el aspecto externo de la piel. Su objetivo está claro:  corregir la pérdida de posición de las estructuras faciales y el descolgamiento cutáneo.

Los hilos que se utilizan en medicina estética son reabsorbibles y temporales, siendo su composición de:  Ácido Poly-láctico, Caprolactona o Polidioxanona. Estos a su vez pueden ser: Lisos, espiculados y de conos.

Salvo excepciones, el lifting con hilos tensores permitirá restituir el triángulo de la belleza facial que suele perderse con la edad. Al combinarlo con otras técnicas médico-estéticas se consigue lucir un rostro más saludable y bello, sin aumentar de forma desproporcionada el volumen facial, adaptándose a las diferentes etapas del envejecimiento.

Algunas preguntas básicas que debemos saber sobre los Hilos Tensores:

¿Qué zonas se pueden tratar con esta técnica?

Prácticamente, todas aquellas que necesiten tensar y/o rellenar. Fundamentalmente tratamos rostro, cuello, escote, brazos, abdomen, muslo interno…

¿Qué efectos secundarios presenta?

La posibilidad de aparición de algún hematoma ya que el hilo se implanta a través de una fina aguja. Puede existir una pequeña inflamación y enrojecimiento tras la sesión, que desaparece en unas horas.

¿Existe alguna contraindicación?

Los pacientes en tratamiento con inmunosupresores y las enfermedades autoinmunes.

¿Es doloroso?

Las agujas son muy finas y se puede realizar sin ningún tipo de anestesia. Pero para casos más sensibles se puede aplicar una crema anestésica.

¿Cuántos hilos me debo poner?

Siempre es nuestro médico quien mejor nos puede orientar.

¿A qué edad someterse a un Tratamiento con Hilos Tensores?

La recomendación de someterse a este tratamiento, es cuando sean visibles las primeras evidencias de flacidez. Si debemos destacar una edad, es ideal para mayores de 30 años que inician los primeros signos de flacidez, como tratamiento preventivo.

¿Qué resultados voy a obtener?

– Estimula la generación natural de colágeno y elástica.
– Actúa contra la flacidez.
– Aportan luminosidad y elasticidad.
– Favorecen el proceso natural de revitalización.

Sin embargo, no todas las personas obtendrán exitosos resultados con el tratamiento del lifting con hilos, por lo que no está indicado en pacientes con flacidez severa ni en casos de adelgazamiento por sobrepeso. Por ello acudir a  un profesional médico es fundamental para que este pueda valorar antes de someterse a esta técnica

Las técnicas de suspensión facial con hilos NO reemplazan al lifting quirúrgico facial, pero la combinación de varias técnicas médico-estéticas, mínimamente invasivas, es una alternativa para los pacientes que no quieren someterse a una intervención quirúrgica.

En Clínica BEAS recomendamos a los pacientes que tengan previsto someterse a rejuvenecimiento facial u otra zona mediante hilos tensores, que se ponga en manos de profesionales.

También es importante conocer el material de los hilos tensores así como su fabricante para asegurarse de que es un producto de calidad y con garantías.

En Clínica BEAS en Águilas te ofrecemos todos los tratamientos con seguimiento médico.

Si queréis resolver más dudas o informaros sobre tratamientos en Medicina Estética, visítanos en  C/ Rey Carlos III nº 24-4º en Águilas, o poneros en contacto con nosotros en el 605 80 29 14868 043 828.